Comprar impresora 3D

Comprar impresora 3D

En los últimos años hemos visto el nacimiento, la expansión y el boom de la tecnología de impresión. Una tecnología que sólo estaba al alcance de las grandes empresas ha llegado, en muy poco tiempo, al usuario doméstico y gracias al abaratamiento de la tecnología y el mayor número de modelos en el mercado ahora cualquiera puede comprar impresora 3D.

Sin embargo, lo novedoso de esta tecnología, su rápida expansión y lo (aparentemente) complicado de su hardware hace que la información relativa a la impresión 3D que hay disponible sea muy poca y que ésta esté en su mayor parte en inglés. La documentación en español es muy escasa y no trata a fondo el tema.

Comprar impresoras 3d

Por eso, cuando uno quiere (o necesita) comprar una impresora 3D se encuentra con un problema: la falta de información. Por ese trance ya tuvimos que pasar nosotros y, tras la experiencia, decidimos compartir lo aprendido en esta web, Impresoras 3D.

Comprar impresora 3D: los puntos clave

Así que has decidido adquirir una impresora 3D. ¿Por dónde empezar? Ordenemos las ideas: ante todo tienes que tener bien claro, principalmente, seis puntos. Vamos a verlos en detalle.

Comprar impresora 3D de código abierto o sistema propietario

Básicamente hay dos sistemas en los que se basan las impresoras 3D (y es un punto muy importante a tener en cuenta a la hora de comprar una): el código abierto y los sistemas propietarios.

Las impresoras 3D de código abierto se basan en la filosofía open source: el código y el sistema son desarrollados por una comunidad de usuarios y puestos a disposición del público de forma libre, con lo que cualquiera puede utilizarla, desarrollarla y distribuirla.

Por el contrario, los sistemas propietarios son desarrollados por empresas que invierten dinero en su desarrollo y son distribuidas por el canal comercial.

Cada uno de los sistemas tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Los dispositivos de código abierto suelen ser más baratos y flexibles. A cambio, son farragosos y difíciles de poner en marcha y utilizar por usuarios no técnicos.

Por el contrario, los sistemas propietarios proporcionan, a cambio de una inversión inicial ligeramente superior, la facilidad de uso y el soporte que un usuario novel necesita. Es por eso que en esta web nos centraremos principalmente en las impresoras 3D con sistemas propietarios, es decir, las distribuidas comercialmente.

Material de impresión o de trabajo de la impresora 3D

Dependiendo del material que utiliza la máquina para imprimir los modelos existen también dos sistemas principales: los que utilizan ABS y los que utilizan PLA.

El PLA (ácido poliláctico) es un polímero que tiene la ventaja de ser un material ecológico y cien por cien renovable (está hecho a partir de maíz, trigo, remolacha y otros productos ricos en almidón), aunque ése es casi su único punto a favor. Es complicado de trabajar (pintar, agujerear, lijar…) y se degrada con el tiempo.

Además, y ésta es la más importante desventaja de este material, no se puede pegar, así que el tamaño máximo de las piezas viene dado por el tamaño de la impresora 3D. Si necesitas una pieza más grande, tienes que utilizar una impresora mayor.

Por el contrario el ABS o acrilonitrilo butadieno estireno es un plástico sintético muy resistente a los golpes y ampliamente utilizado en la industria. Para entendernos, es el plástico con el que están fabricadas las piezas de Lego (además de muchas otras cosas).

No es un material ecológico, pero se puede reutilizar todas las veces que haga falta. Las piezas se pueden pegar para combinarse, por lo que el tamaño de las mismas no es un problema. Es barato y fácil de conseguir. Por eso la gran mayoría de impresoras 3D comerciales utilizan ABS como material de impresión.

Algunos modelos son también capaces de utilizar otros materiales.

El software de impresión 3D

Ojo, porque aquí no nos referimos al software para diseñar los modelos a imprimir, para eso se utilizan programas de diseño 3D, como TinkerCAD (gratuito y muy sencillo, ideal para principiantes). No, nos referimos al software que controla la impresora.

Este software no sólo es el encargado de “mandar” nuestro modelo a la impresora, sino que también nos permite controlar todos los parámetros de ésta: velocidad de impresión, densidad del material, posición de la pieza…

Los hay de todo tipo, más sencillos y más completos (y complicados), pero recuerda que el ideal es siempre el que más se ajuste a tus necesidades y conocimientos. Eso sí, verifica siempre que el software que utiliza la impresora 3D es compatible con el formato de archivo STL, que se ha convertido ya en un estándar de facto para la gran mayoría de los programas de diseño 3D.

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Si el software de la impresora 3D no es capaz de reconocer y manejar ese formato de archivo no podrá entenderse con la mayoría de programas CAD (Computer-Aided Design, Diseño Asistido por Ordenador), entre ellos TinkerCAD, AutoCAD, etcétera, lo que hará que importar en el software controlador de la impresora 3D las figuras que has creado digitalmente se convierta en un engorro.

La calidad de impresión 3D

Otro de los aspectos que debes valorar es la calidad de la impresión 3D, lo que dependerá básicamente de la cantidad y precisión de detalle que necesites en tus modelos.

Para ello es primordial que la impresora sea robusta, ya que la calidad de la impresión 3D depende sobre todo de cómo de precisos sean los movimientos a lo largo de los tres ejes y de que éstos se mantengan bien alineados. Si la construcción del aparato es endeble, la alineación se perderá fácilmente y la posición del cabezal se volverá imprecisa.

Otro dato importante en este aspecto es la resolución en el eje Z (la altura), es decir, cómo de pequeños son los escalones en los que el cabezal avanza en altura. En general, cuanto menor sea ese dato mayor resolución tendrá la impresora 3D que compres y mejor nivel de detalle y acabado proporcionará. Aunque tampoco te obsesiones: a partir de resoluciones menores de 0,1 milímetros (100 micras) ya es difícil apreciar diferencias.

También la estabilidad y horizontalidad de la base (que suele ser móvil) influyen en la calidad de la impresión 3D, por lo que conviene que sea sencilla de calibrar. Actualmente ya muchos de los modelos disponibles para comprar impresora 3D incluyen la función de autocalibrado.

Servicio técnico y garantía

Este aspecto es primordial no ya al comprar impresora 3D, sino para cualquier cosa que pensemos comprar, pero adquiere especial relevancia en una tecnología tan novedosa como esta. Especialmente si necesitas la impresora 3D para realizar tu trabajo.

En este aspecto debes tener en cuenta si la impresora 3D que vas a comprar:

  • Tiene servicio técnico en tu país (y si es en tu ciudad, mejor)
  • Tiene posibilidad de encontrar repuestos fácilmente en caso de necesitarlos
  • El periodo de garantía que ofrece el fabricante (en España la ley marca dos años)
  • Proporciona un teléfono, email o cualquier otro método de contacto de asistencia a usuarios, para poder resolver cualquier problema o duda que se te presente

En este aspecto las impresoras 3D de código abierto de las que hablábamos en el primer punto quedan fuera: no tienen ningún tipo de soporte oficial detrás, aunque sí una comunidad de usuarios y desarrolladores (que, en muchas ocasiones, suele ser mejor y más efectivo). En cualquier caso, las impresoras de código abierto están más enfocadas a los enamorados de esta tecnología y de hacérselo ellos mismos, que a una herramienta de trabajo para alguien que no tiene conocimientos profundos del tema.

Tiempo de impresión 3D y nivel de ruido

Aunque se llamen “impresoras”, las impresoras 3D no funcionan como las tradicionales, las que imprimen sobre papel. Trabajan de forma mecánica y el proceso que realizan para la impresión 3D (fundir el material, mover el cabezal y construir el modelo) suele ser bastante más ruidoso que el de una impresora de papel.

Además, el tiempo que necesitan para imprimir un modelo es bastante largo, llegando a varias horas incluso si se trata de una figura grande. Por ello, es habitual dejarlas trabajando durante la noche. Es por eso que tienes que analizar bien tus expectativas si planeas utilizarla en casa.

Entonces, ¿qué impresora 3D comprar?

Como en muchas otras cosas, no hay una respuesta única para esta pregunta. Si se pudiera contestar a eso de forma general, sólo existiría un modelo de impresora 3D. 🙂

Por el contrario, a la hora de comprar impresora 3D deberías elegir la que mejor se se adapte a tus necesidades (para qué la vas a utilizar) y a tus conocimientos (cómo la vas a utilizar). Ya te hemos dado los aspectos clave a tener en cuenta, ahora te toca a ti analizar cada uno de los puntos y decidir en función de ellos entre las alternativas que te ofrece el mercado.

Para ponértelo más fácil, hacemos análisis de los distintos modelos de impresora 3D a la venta actualmente, incluyendo vídeos y opiniones de otros usuarios que las han comprado, de forma que te sea más fácil discernir entre sus características, precios, etcétera a la hora de comprar impresora 3D. Puedes encontrar todos los análisis en esta sección, o ver los modelos analizados en la barra lateral.

Y ¡que disfrutes con la compra de impresora 3D!

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